La creatividad se define comúnmente como inventiva o imaginación constructiva, pero prefiero referirme a ella como pensamiento divergente o pensamiento creativo.
El término «pensamiento» proviene del verbo latino pensare (reflexionar), mientras que «creativo» se origina en creare (crear o producir). Es decir, el proceso comienza con la reflexión para, luego, dar paso a la creación. En esencia, la creatividad implica la capacidad de crear tras un proceso de pensamiento profundo.
Según el psicólogo Scott Barry Kaufman, de la Universidad de Nueva York, “a las personas creativas les cuesta más conocerse a sí mismas, ya que su yo creativo es más complejo que el yo no creativo”. Este yo creativo posee características de inteligencia intrapersonal, como reflexión, evaluación, imaginación y planificación. En muchos casos, el yo no creativo presenta rasgos totalmente opuestos.
Comportamientos y características de las personas creativas
No todas las personas pueden ser consideradas como «creativas». Las personas altamente creativas suelen compartir ciertas aptitudes y comportamientos que las distinguen del resto.
Curiosidad: Las personas creativas son insaciables en su deseo de aprender. Constantemente se hacen preguntas sobre el «por qué» y el «cómo» de todo lo que les interesa. Este impulso de comprender y descubrir es clave en su proceso creativo.
Observación: Son excelentes observadoras, lo que les permite captar información de su entorno para construir nuevas ideas. Su capacidad para hacer un “mapa mental” de lo que ocurre a su alrededor es fundamental para su creatividad.
Disciplina: La organización es una cualidad que distingue a las personas creativas. La necesidad de crear hábitos y gestionar el tiempo es crucial, especialmente porque a veces pueden perder la noción del tiempo mientras están inmersas en su proceso de creación.
Horario: Muchas personas creativas prefieren trabajar a primera hora de la mañana, cuando su mente está más fresca y relajada, lo que les permite ser más productivas. Sin embargo, si se sienten estancadas, suelen ajustar sus horarios y buscar momentos del día en los que se sientan más inspiradas.
Experiencias: Buscan constantemente nuevas experiencias y sensaciones. Les encanta salir de su zona de confort, ya que saben que esto ampliará su capacidad de aprendizaje y mejorará sus habilidades creativas. No temen lo nuevo, sino que lo abrazan con entusiasmo.
Desafíos: Las personas creativas disfrutan enfrentándose a retos complejos. Cuanto más difícil es una tarea, más motivadas se sienten. Comparten muchas cualidades con las personas resilientes, como la actitud positiva, la empatía y la capacidad para afrontar las dificultades con calma.
Riesgo: Tienen una gran disposición para asumir riesgos, tanto en su vida personal como profesional. La creatividad, por naturaleza, involucra riesgos, ya que se trata de crear algo nuevo e inexplorado. Evitan las rutinas, buscando siempre cambios que les ayuden a evitar la monotonía.
Oportunidades: Las personas creativas tienen una habilidad especial para identificar oportunidades donde otros no las ven. Soñar despiertos es una de sus herramientas clave, ya que se ha comprobado que este estado activa zonas cerebrales relacionadas con la imaginación y la creatividad.
Adaptabilidad: Las personas creativas tienen la capacidad de ver las cosas desde perspectivas diferentes. Su creatividad se alimenta de la reflexión en situaciones nuevas y desconocidas, lo que les permite adaptarse rápidamente a cualquier entorno.
Ejecución: Una de las mayores virtudes de las personas creativas es su capacidad de ejecutar sus ideas. Aunque no siempre alcanzan el éxito inmediato, su resiliencia les permite aprender de los fracasos, corregir el rumbo y seguir adelante con nuevas ideas. La repetición y el ensayo-error son parte fundamental de su proceso.
Comunicación: La mayoría de las personas creativas posee una alta inteligencia lingüística. Son expertas en comunicar, ya sea a través de la narración, la improvisación o la lectura. Además, suelen tener una sensibilidad especial para captar detalles del mundo natural que las rodea.
Motivación: La pasión por lo que hacen es el motor que impulsa a las personas creativas. Se involucran profundamente en los proyectos que emprenden, independientemente de cuán complicados puedan parecer, y se mantienen motivadas hasta alcanzar sus objetivos.
Steve Jobs dijo una vez: “La creatividad consiste simplemente en conectar las cosas. Cuando le preguntas a las personas creativas cómo han hecho algo, se sienten un poco culpables, porque en realidad no han creado nada, solo han sido capaces de conectar experiencias previas y sintetizar algo nuevo”.
Desde mi perspectiva, las personas creativas son muy analíticas. Observan a su alrededor con una curiosidad insaciable, buscan nuevas experiencias y, cuando detectan oportunidades, riesgos y desafíos, no dudan en pensar, ejecutar y crear soluciones disruptivas que nunca se habían considerado antes.
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