1. Define un objetivo claro
El primer error que cometen muchas empresas es organizar una charla simplemente “para motivar al equipo”, sin un propósito definido. Pregúntate:
- ¿Qué queremos que cambie después de esta charla?
- ¿Qué mensaje necesitamos reforzar en este momento?
- ¿Qué está sintiendo hoy nuestro equipo?
La motivación debe ser el medio, no el fin. Una charla bien enfocada puede servir para lanzar un nuevo proyecto, reforzar una transformación cultural, activar el compromiso o reconocer el esfuerzo de los empleados.
2. Elige al conferenciante adecuado (no solo al más popular)
No todos los conferenciantes motivacionales encajan en cualquier empresa. Hay que tener en cuenta el perfil del equipo, la cultura organizativa y el tono del evento.
Busca alguien que:
- Hable desde la experiencia, no desde la teoría
- Adapte su discurso a tu contexto real
- Conecte emocionalmente sin caer en clichés
- Sea capaz de provocar reflexión y movilización
Consejo: pide referencias, vídeos completos (no solo reels editados) y mantén una reunión previa para compartir el briefing de tu empresa.
3. Cuida el encuadre del evento
Una charla motivacional no debe sentirse como un extra o una imposición. Tiene que integrarse dentro de una experiencia coherente y bien cuidada. Para ello:
- Introduce brevemente el porqué de la charla antes de que comience
- Enmarca el tema en relación con el momento que vive la empresa
- Haz que el público sienta que se ha pensado para ellos
La forma en que se presenta al conferenciante y el contexto en el que se realiza su intervención son claves para que el mensaje llegue de verdad.
4. Piensa en el formato, el tiempo y el entorno
No es lo mismo hablar 20 minutos en una convención multitudinaria que tener 60 minutos con un equipo interno en una sala cerrada.
Ten en cuenta:
- Duración ideal (entre 30 y 60 minutos suele ser lo óptimo)
- Formato (presencial, online o híbrido)
- Espacio físico (luz, sonido, visibilidad)
- Horario (evita horas de fatiga o demasiado tarde)
La experiencia debe invitar a la atención y a la conexión emocional. No sirve de nada un gran mensaje en un entorno que no lo favorece.
5. Prepara al equipo antes de la charla
Enviar un simple correo recordando el horario no es suficiente. Puedes generar expectativa con pequeñas acciones:
- Una breve introducción sobre el conferenciante días antes
- Una pregunta lanzada al equipo para reflexionar antes del evento
- Una frase o dato que conecte con el contenido de la charla
Cuanto más “abierta” llegue la audiencia, más impacto tendrá la intervención.
6. No olvides el después
El verdadero valor de una charla motivacional para empresas se mide después. ¿Los asistentes habla de ella? ¿Se integran las ideas en el día a día? ¿Se activa alguna iniciativa tras lo vivido?
Para ello puedes:
- Enviar un breve resumen o cita clave a los asistentes
- Incluir una pregunta de seguimiento en la siguiente reunión
- Proponer una acción concreta a raíz de la charla
Una charla sin continuidad se diluye. Una charla con seguimiento transforma.
Conclusión
Una charla motivacional puede ser un soplo de aire fresco, una sacudida emocional o el inicio de un nuevo enfoque en tu empresa. Pero para lograr ese efecto, no basta con elegir a un buen conferenciante. Hay que pensarla estratégicamente, integrarla bien y darle sentido antes, durante y después.
¿Te ayudamos? Diseñamos experiencias motivacionales que conectan con el propósito de tu equipo y generan impacto real.
¿Qué perfil tiene Lluís Serra?
Lluís Serra es un conferenciante profesional con enfoque provocador y disruptivo. Su estilo combina la profundidad del contenido con la capacidad de impactar emocionalmente. Ha trabajado tanto en entornos corporativos como en eventos de formación, motivación y liderazgo.
Si buscas a alguien que no solo hable, sino que haga pensar, emocione y transforme, Lluís es el profesional adecuado.
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